¿Opositor o no oficialista?
Decir opositor ya desde el principio cuenta con mi malestar. ¿Opositor? ¿Por qué? No me gusta ser opositora. Esto me parece como símbolo de testarudez porque sí. Oponerse es enfrentarse, es quedarse fijo en un puesto. Ser no oficialista me da la libertad de buscar mi postura en forma independiente. Cuando se toma una decisión oponiéndose, para mí, es tomarla en contra de. Creo que siempre hay que preguntarse: ¿a favor de qué estoy?. ¿Qué me llevará al mayor beneficio? Tal vez el resultado de la búsqueda sea el mismo, pero la he emprendido indagando dentro mío qué es lo que yo quiero, no a quien quiero atacar, destruir, eliminar o cualquier acción similar. Es como liberarse de cargas negativas. Estando en una actitud reflexiva, inteligente, ligera, libre de interferencias emocionales, llegaré a fijar una posición madura y firme.
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