9 de abril de 2012

FENG SHUI

Es la ciencia y el arte de aplicar ciertos principios para vivir en armonía con la naturaleza. ¿Qué es esto? ¿Vivir en armonía con la naturaleza? En realidad, el Feng Shui es la rama de la filosofía Taoísta que estudia, que comprende la relación del bienestar del hombre con el medio en el cual desarrolla su actividad y su vida. Aborda la relación de los seres humanos y su entorno y trata la forma en que éste nos afecta. La clave está en la búsqueda del equilibrio usando el sentido común, la observación, el conocimiento. Estar atentos a la proporción, a la escala. Entender que la mejor regla es que no hay que SEGUIR RIGUROSAMENTE reglas, sino aplicarlas según cada caso en particular y desarrollando la intuición, contactándose con ella. Tener en cuenta que hay que tener una visión que irá de lo general a lo particular, observando principios y su aplicación. 
China, cuna de grandes observadores con sentido práctico, fue el lugar donde se aplicó y desarrolló este arte-ciencia. Para tomar decisiones respecto a enterramiento de familiares, a ubicación de ciudades, de casas, utilizaron la observación y de ésta surgieron una serie de observaciones que se fueron transmitiendo de maestro a alumno,  de generación en generación. 
No se trataría de transmitir información sino de energía. Debemos recordar que la información se convierte en conocimiento a través de la experiencia. Por lo tanto, información y experiencia son fundamentales para poder practicar este conocimiento. Entendiendo las leyes y principios fundamentales, el Feng Shui es una forma de enriquecer nuestra vida. Porque no se trata solo de hacer correctivos y curas externas a nuestro entorno solamente. Sus efectos se diluirán en el tiempo si no entendemos y experimentamos con un cambio interno. Recordemos aquello de "así afuera como adentro" e "igual arriba que abajo". Todo cambio externo o la necesidad de hacer cambios externos nace en un cambio interno. Es muy importante estar claro que no existe la casa perfecta, porque no existe el hombre perfecto, por lo tanto, deberemos recurrir a un arma importantísima: la aceptación. 
En esta época de abundancia de información y con el fácil acceso a ella a través de la web, resulta muy difícil poder dilucidar cuál teoría seguir. Puede darse, incluso, lugar a confusiones y errores muy graves si no se encuentra la correcta. 
Veamos algunos ejemplos:  cuando hablamos de la Teoría de los 5 Elementos (que en realidad es 5 caminos): metal, agua, madera, fuego y tierra, nos referimos a ellos metafóricamente. Debe tenerse en cuenta la energía de cada uno de ellos y lo que significa: metal=concentración de fuerza, condensación; agua=proliferación, penetración; madera=fuerza creciente; fuego=radiación, expansión dinámica; tierra=consolidación, coagulación. No es pues útil colocar fuego en un lugar determinado de la casa o agua o madera. 
Otra creencia generalizada es creer que tiene importancia colocar elementos de la cultura china en nuestras casas para que nos den suerte, prosperidad, salud, etc. No, los principios y leyes son universales, no son propiedad de una cultura particular. Si nos gustan los muebles o adornos chinos, podemos usarlos, pero no consideremos que  teniéndolos obtendremos beneficios particulares. 
Las novias chinas se casan usando vestidos rojos porque lo consideran un color que les dará suerte. Esto es imposible de considerar por una novia occidental, ya que para ella tiene importancia el color blanco. 
Dentro de las distintas teorías (algunas tergiversando el sentido original), la de la Forma es la que me resulta más práctica, sencilla, económica. Una vez que se comprenden sus lineamientos básicos, se puede aplicar a nuestra vida sin recurrir en forma permanente a expertos, costosos libros, talleres, viajes, etc. 
Próximamente hablaré de ella.
Recomiendo el sitio de mi maestro, el Dr. Shan-Tung Hsu: www.bluemountainfengshui.com


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